martes, 12 de mayo de 2015

La trampa de la “representación”



No leo en tiempos de comicios los periódicos:
“Señor” fulano, un aspirante a diputado,
propone tal iniciativa que es un bodrio
y encima cree, que debemos de fumárnoslo.

Hay muchos otros que se dicen libertarios
y van sembrando sus discursos presuntuosos
en todo medio en “su bolsillo” de repartos.
El noble pueblo ya no compra su abalorio.

Mas no podemos desligarnos de su mierda,
nos quieren ver supeditados a sus huestes
de azul o verde o amarillo o tricolor.

Nos tratan como a minusválidos sin sol
que irradie ya la indignación haciendo frente
a tanta rata que no cumple sus tareas.

Saber que estamos hasta el cuello y en su trampa,
no duele más, tampoco menos… sí desgasta.



© Amarante M Matus 2015



viernes, 17 de abril de 2015

Canto para... Sofía,  por si debo nombrarte




Me ilusioné contigo algo mayor.
No, no fueron las mañas de un vejete
sí, un inexcusable adiós al pánico
que había sido estigma desde el vientre
de alguna puta decisión tomada
que sin saberlo, fuese trascendente.

Me voy debiendo a ti con la pasión
y la impaciencia de cualquier rebelde
que se muere feliz por la utopía
si llega desbocada pa’ ofrecerle
un renacer que el tiempo postergó.
Porque soñé contigo cuando imberbe
—correteando tímido palabras—
quise poner en mis sustancias siempre
algo del corazón pero sin versos,
pues continuaba aún sin conocerte.

Y me enredé en tu vuelo con tus danzas
que han hecho de la noche un taburete
donde nos entregamos al amor
en blancas horas que respiran verdes
hasta el acontecer de negros grafos
que lúdicos o entristecidos vierten
sobre la palidez más solitaria
un poco de la sangre y su torrente.

Y aquí me tienes a merced de imágenes,
de música y parábolas, que en suerte:
patean, acarician, regurgitan,
ilusionan, engañan o padecen
al centro de este pecho despoblado
que cuando vienes —nunca indiferente—
no se mete a la cama con tu luz
porque se va al tejado para verte
y traducir tus cantos en Romances;

la grácil sinfonía que sugieres.



© Amarante M Maldonado



miércoles, 1 de abril de 2015

Un gaita para Norma




Hay una dama  texana y azteca
que se me pierde en los días de julio
y me aparece en las noches de niebla,
para alejarme las sombras del mundo.

Ella es la cómplice loca y serena
que me despide con besos de zumo,
con su limón o canela o frambuesa
en cada vez, si es que hablamos… ¿Minutos?

Nos encontramos de nuevo en la Siete
casi la esquina de Zurco en mi Infona,
cuando pasaba evocando su estancia

por lo que alguna ocasión fue su casa.
No lo preguntan, ¡verdad!, pero siempre
llueve alegría… si hablo con Norma.


© Amarante M Matus
* Infona es el apocope de Infonavit, Colonia donde vivo.





viernes, 27 de marzo de 2015

Me recuerdas a Sabina




Siempre supiste huir
con la fugacidad de tus silencios
y la tenacidad de tus antojos
por no saber
que en el amor apenas empieza a germinar
una punción para dejarse el alma
muy pocos son los que le huyen:
solo el cobarde
o el mentiroso.

Por eso
hoy puedo descifrar tu alianza con Cupido
en la necesidad de la oquedad
que te llevó a cazarme
cuando la claridad del corazón
te lo decía con franqueza
“no es amor lo que buscas”

y el juego terminó
cuando ganaste el desafío,
cuando te decidiste a botar el disfraz
porque tu meta siempre fue muy clara:
satisfacer tu ego
de niña competente

y colocar tu nuevo trofeo en la vitrina.



© Amarante M Matus
* Sabina es uno de los dos personajes femeninos de la novela “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera.
** La foto es de Michel Comte.



miércoles, 25 de marzo de 2015


Te miro e imagino



Me olvido de las formas como un pingo
cuando te miro caminar  mi calle,
si es que vas a la misa del domingo
con tu vestido que no esconde el talle.

Mis instintos me dicen que me calle
si muero por gritar, ¡te quiero un chingo!
mas no quiero perderme en el detalle
de comportarme bien y con distingo.

Me vuelven loco esas formas bellas,
que sutiles despiertan mi deseo,
lanzándome a tu mar como Teseo.

Me ciegan las señales que destellas,
si tus ojos reposan en mi hombría
porque ya puedo oler a nuestra cría.


© Amarante M Matus
* La imagen es del pintor Slava Groshev + Rusia 1971 




martes, 17 de febrero de 2015

Democracia a la mexicana



La democracia en México es una gran falacia:
el massandra* y salmón de la clase política,
—camarilla del pueblo sin pizca de autocrítica—
hogar del chapulín que brinca en cada cracia.

Es un museo opaco con farsantes de lítica,
el rentable eufemismo de burda aristocracia
de “izquierdas” y derechas a quienes nada sacia.
Vocablo sin sentido, solo estructura enclítica.

Mas en el frente apático que forma el ciudadano,
se encuentra el otro polo del secuestro ontológico
de la acción de velar con sentido axiológico

un ejercicio oscuro en la más “pulcra” mano.
Tal vez cuando el hermano batee la indolencia,
consigamos tener democracia a conciencia.



© Amarante M Matus

* Massandra: uno de los vinos más caros en el mudo,  de origen ucraniano.


viernes, 23 de enero de 2015

Hacia dentro



¿Cuántos y quiénes nos habitan?
Qué nos responde una mirada
profunda, abierta y agitada
por los recuerdos que le gritan.

Qué pasa hoy por los espejos
que nos develan los arcanos,
para sentir con ambas manos
su corazón y sus reflejos.

Qué hay en juego, sin rubor,
cuando llenamos cada ojo
para aliviarnos de la ausencia

en el cristal sin bastidor
que alberga un alma en tono rojo
y nos entrega una secuencia.


© Amarante M Matus
* La ilustración es de Zoya Frolova
** Mi agradecimiento a, mi compañera de letras,  Carmen Jiménez  que con su soneto "Ojos" me inspiro a escribir éste.


miércoles, 21 de enero de 2015

Mariana


Ya no eres esa niña que dormía
sobre mis piernas, de regreso a casa
del viejo sabio. Ya no eres bahía
donde encallar mi mano, torpe y rasa.

Ya no gozo tu luz de hechicería
porque hace rato eres tú la brasa
del aroma en tu nuevo hogar, el día,
empeño del futuro, cal y asa.

Hoy que te sé y te veo más mujer
—mi hermana, mi flaquita recia y chula—,
me enorgulleces corazón de tul.
        
Soy feliz de mirar como tu ser
ha cruzado la línea que triangula
la concreción de tu desvelo azul.



© Amarante M Matus


viernes, 9 de enero de 2015

Somos


La ceguera no gasta nuestra suela
porque vagar a ciegas nos define
mientras el corazón no desatine
con la certeza del amor, su estela.

Tú y yo, no somos un amor de cine
ni de cuentos o historias de acuarela,
tampoco una apacible ciudadela
donde toda sospecha se termine.

Somos dos individuos
—una comunidad—
procurando nutrir la verdad de sus sueños.

Somos la realidad
del día; los empeños
de humanos descalabros —maestros muy asiduos—.



© Anarante M Matus
*La ilustración es de la artista  Mariela Monica Montes. Si quieres conocer un poco más de ella este es su sitio web:



martes, 30 de diciembre de 2014

Un año más




Se me acabaron los días del año
y la semilla de letras me espera
a levantar la cosecha, el poema,
en las apuestas de vuelo y vocablos.

Se consumieron mis horas en halos
con tonos blue avivando mis semas
que se poblaron de luz sempiterna
en un vaivén de memoria y diálogos.

Se agotó el tiempo en el gris almanaque
donde registro las nuevas festivas,
mientras me duelen ausencias por ígneas

y continúa el dios Cronos su viaje
que indiferente y severo en su basa
siempre se esfuerza en postrar la esperanza.

Aquí seguimos mi amigo, de necios,
con la palabra esperando año nuevo.


© Amarante M Matus





jueves, 18 de diciembre de 2014


Confesión




No te he dicho lo mucho que me gustas
cuando atrapas la luna en tu sonrisa
y blanca tu expresión es la delicia
que trueca un hueco gris con luz de musa.

Callada, tu mirada pronto aleja
el desarraigo del amor, su muerte
y un baile de mareas, mis simientes,
están de fiesta pues tu barca apresta

para mis manos la caricia, el roce
de tus párpados albos
de tus castaños rulos

lazados cada noche
en la fontana que formamos ambos
en el instante azul de tu susurro.



© Amarante M Matus

martes, 9 de diciembre de 2014


Espejismo invernal



Ayer te vi a lo lejos…
llevabas el cabello oscuro
enredado en tu mano
—algún secreto compartían—
detuviste tu andar apenas un instante.

Eras contraste de colores
con tu bufanda cálida y morada
reposando en el alba de tu faz
el sweater negro
y tu blusa violeta

calles
aparadores
y edificios
se congelaron por segundos
para mirar de cerca
la blanca intensidad de tu lindura

después seguiste tu camino
y como en las historias de Gabriel
te llevaste contigo todo el aire
con la gracia de tus pasos;
y tu piel blanca, ahora sonrosada
por el frío invernal,
me dijo adiós querido caballero
y me sonrió

mientras,
seguí embobado
mirando cómo te alejabas
con la videoteca musical
que ponía tu imagen a moverse
con la pista de Ivory Joe Hunter.