jueves, 12 de diciembre de 2013

Tus Olivos


Despierto, salgo y respiro,
y un pájaro canta triste
cierta canción con amor,
que me recuerda lo verde
de tus niñas, dos olivos
en mis tardes de septiembre
cuando leías mis textos
y volteabas a mirarme.
Yo jugaba al escondido,
jugaba al interesante
pero adivinar los juegos
fue un triunfo para ti siempre. 
Casi olvidaba esos días,
los del imberbe estudiante
que era feliz con su novia y
su trono, un banco del parque.
Hoy, un mágico gorrión
llegó para despertarme
desde el evocador canto
tu silueta evanescente
que mudo de la tristeza
al recuerdo más presente
que ni distancia, ni  tiempo
merman la memoria alegre.



Anja Van Herle – Masked