miércoles, 10 de abril de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Facundo Cabral


EL TOVADOR ESPIRITUAL



De los trovadores hasta este momento presentados,
el de hoy, por definición, es espiritual.

Él era un mordaz crítico de la sociedad,
así como de la conciencia individual.

Un agitador del yo: su ser y su estar
envueltos en el ruido de la vorágine social.

Le caracterizaban sus largos preámbulos;
sus largos monólogos llenos de anécdotas,
de humor, de alegorías o de parábolas,
algunas, previas a sus canciones.

Parecía un predicador haciéndose acompañar
por sus cuerdas con su esperanzador,
esclarecedor y motivante canto.

Parecía enarbolar un sutil discurso filosófico
sustentado en lo ontológico,
en la existencia y su tránsito,
en las vicisitudes de la cotidianeidad.

Parecía declamar ante su público:
declamación bordada de reflexiones,
de personales vividas y simpáticas reflexiones.

Era él y sus discursos,
él y su guitarra,
él y su poesía, su prosa.

Él y sus ideas,
sus luminosas ideas.

Nacido en la plata por 1937
y ultimado en Guatemala apenas en 2011.

Él, que tanto se cuidaba de los pendejos,
tuvo la desgracia de toparse con algunos de ellos.

Él, que ya no es de aquí, se fue de este mundo…
tampoco es de allá, porque permanece con nosotros.

Él, el siempre maestro, poeta. filósofo y trovador:
Facundo Cabral.