martes, 31 de diciembre de 2013



Luz en sus letras


Amigos con leyendas bien rimadas
de soneto y romance en sus carteos
tejen vuelo con letras calculadas
para así dialogar con sus posteos.

Es algo más allá del entender
complicidad solar del corazón
almendra que se siembra pa' beber
solaz de claros versos de emoción.

Él dispara sus dardos pasionales
de poéticas muy ocasionales
que llegan a su puerto en carne viva.

Ella estalla en delirios creativos
que conllevan sus dones curativos
y derrama su bálsamo de oliva.


Amarante M Matus

jueves, 26 de diciembre de 2013



La Candelaria


Muchas locas que acompañan
le consienten la locura
con un mucho de leales
dan la vuelta a la tortura
de indigente con amparo
de gracioso hijo e puta
le bendicen sus pecados
porque son literatura.
Ellas vuelan por su sueño
van montadas sin usura
por sus ansias de bohemio
y las letras que supura.
Entre todas sus alianzas
Candelaria le procura,
con la fe del misionero
con rosarios le sutura;
va pegándole a sus miedos
va atizándoles la nuca
con la gracia de su ángel
de la mente les expulsa.
Esta historia no es un cuento,
no es chapuza ni impostura,
es la suerte del destino
que a dos seres les ayuda…

Es pureza del amor
lalegría que saluda.


Para mi Angie

sábado, 21 de diciembre de 2013

Los ojos de Mary


Mary J Varher
Foto de Ismael Castillo


Tus marianos

Candelabros de añil lunar tus ojos
son dos constelaciones que liberan
en si ritual dancístico, la estela
que deja en escenario: aplausos más asombro.

La Osa Mayor gira hacia el hechizo
mientras Aquila vierte maravillas
la magia se apresura para cumplir la cita
y emerge tu esplendor sembrando lirios.

La voz de brazos son susurros suaves
que dictan versos al gentil juglar
quien los traduce como un canto nuevo.

Con la encomienda de nombra el aire
tus piernas, como alas, narran vuelos
y pueblan cada imagen del umbral.



Con cariño para Mary
AmaranteM Matus

jueves, 19 de diciembre de 2013

18 de marzo




18 de marzo

Un día despertaron inundados en oro
demagogia y poder su nueva identidad,
fórmula peligrosa en faltos de humildad
entes irresponsables sin el mayor decoro.

Un día el despertar llego sin la promesa,
sin el menor atisbo se gestó el atraco.
De tintes y mentiras, de edicto demoniaco,
se negoció la estela para entregar la mesa.

Qué significas marzo en la reciente historia,
¿y qué pudiera hacer un pueblo en tu defensa
si le atizan el circo, le esconden pan y sal?

Llegó la navidad, con ella la penuria
y aunque nos lo advirtieron, desdeñamos su ofensa.
Hoy es de lamentar, han vendido el rosal.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Letargo popular



Letargo popular

No acierto a comprender tu vano miedo
tu magro proceder ante injusticias,
tu cruel resignación ante avaricias
sin defender tu patria con denuedo.

Complaciente y sumiso permaneces
porque eres incapaz de revelarte
¿En dónde tu accionar para salvarte?
Salvar la dignidad que te mereces.

Han sembrado creencias y falacias
que en vacíos discursos te las bebes
cual veneno mortal del alma crítica.

Tuya es la decisión, soltar desgracias,
defender el futuro que te debes.
despertar la conciencia, un arma mítica.



jueves, 12 de diciembre de 2013

Tus Olivos


Despierto, salgo y respiro,
y un pájaro canta triste
cierta canción con amor,
que me recuerda lo verde
de tus niñas, dos olivos
en mis tardes de septiembre
cuando leías mis textos
y volteabas a mirarme.
Yo jugaba al escondido,
jugaba al interesante
pero adivinar los juegos
fue un triunfo para ti siempre. 
Casi olvidaba esos días,
los del imberbe estudiante
que era feliz con su novia y
su trono, un banco del parque.
Hoy, un mágico gorrión
llegó para despertarme
desde el evocador canto
tu silueta evanescente
que mudo de la tristeza
al recuerdo más presente
que ni distancia, ni  tiempo
merman la memoria alegre.



Anja Van Herle – Masked

domingo, 1 de diciembre de 2013

Partida

Igor Voloshin - Something about a wind


Te he buscado
en lo azul del silencio
donde huiste ayer.
Hoy te hallé loco sueño
perdido en color sepia.

Te llevaste abril
y dejaste las flores
sin su jardín.
Pasillos de azucenas
lloran tristes tu ausencia.

La cama inquiere,
le inquietan los espacios,
la herida sigue.
No termina por sanar
hay lágrimas debajo.

Ventanas y luz
no pintan más esta alma,
este nuestro hogar.
Atizan la migraña,
disparan la presión.

Soy un monólogo,
un par de soliloquios
alter y ego.
Soy memoria enredada
despidiendo un fantasma.

Eras el alba,
el antidepresivo
de noche en vela.
El vuelo la paz la sal
el limón la luz la miel.

Te fuiste del ser,
de la alquimia que brota
cigarra y canto.
Trocaste en ocre nube,
fotosíntesis polen.

Locas razones
te extrañan en su cuna
como un bebé.
Buscan tu lecho etéreo
alivio metafísico.

jueves, 28 de noviembre de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Pablo Milanés

 
El romántico consejero

 
Hoy voy apelar a mi más pura subjetividad para hablarles del trovador que probablemente más influencia ejerció en mí educación sentimental y amorosa cuando era un adolescente. De la narrativa de sus canciones, salió mucha de la teoría que más tarde aplicaría ante situaciones que se presentaron.  También me acompañó como acompañan los amigos, con sus experiencias y anécdotas que quedan en el recuerdo o algún vestigio de un día preciso, una precisa hora.

Cuando en 1974 se editaba su disco que musicalizaba poemas de José Martí, lo más parecido a un verso y su belleza, lo pude experimentar dos años más tarde en los ojos de Guillermina. Una compañera de cuarto grado que a mi amigo y a mí nos gustaba mucho. Claro que es una afirmación en perspectiva, muchos años después y en su momento sin idea de la poesía, pero con la memoria intacta puedo afirmar que esa dulce niña tenía los ojos más hermosos, capaces de inspirar las más sentidas líneas versadas.

Éste tema fue la primera canción que llegue a escuchar de aquel Versos de José Martí, el primer álbum como solista de Pablo Milanés.

Vierte corazón tu pena + Versos de José Martí 

Un año después, justo a mitad de la década sale su segundo LP y en esta ocasión tocó el turno a Nicolás Guillén. En 1975 nos despedíamos de la Colonia Portales. Terminaba mi ciclo y el de la familia por esos rumbos; las visitas cada domingo para almorzar con los abuelos paternos; la amistad con Gerardo y Ramón, hermanos de sangre y hermanos míos en el recuerdo. Año también de cotidianos viajes, auténticas aventuras en el transporte público, que comenzaban muy temprano y con un permiso especial de la directora del plantel para acceder a la escuela por si se nos hacía tarde. Estábamos por terminar el año escolar y la mejor opción era concluirlo en la “vieja” escuela.

1976, tras la mudanza y los cambios, la adaptación. Iniciaba el cuarto año en nueva escuela y en nuevo turno, la tarde. Mi amistad con Ricardo y la luz de Guillermina, de quién les hable al inicio, junto con la habilidad para dibujar fueron lo mejor de ese tiempo. Año que a fuerza de fajarse a golpes, me gané el respeto de aquellos niños que veían en el ajeno, en mí el extraño, una especie de enemigo u amenaza. En un mundo paralelo que todavía no alcanzaba pero mi futuro añoraba, Pablo con 33 años sacaba al mercado su disco homónimo. Un material marcado por la profundidad de algunas letras (“Para vivir” “El tiempo, el implacable, el que pasó”) y la reivindicación social en otras (“Yo pisare las calles nuevamente” “Canción por la unidad latinoamericana”) con un compromiso estético muy claro, lo lírico y lo popular en la armonía de la Nueva Trova.

Llegaste a mi cuerpo abierto + Pablo Milanés

Dos años después aparece No me pidas, su cuarto disco con temas como “Yo no te pido”, “Son de Cuba a Puerto Rico”, “Años” y “Ya ves”. Año del mundial de Argentina en que mi padre, quien por cierto no era nada aficionado al futbol, se sentaba con sus críos a coleccionar las figuras del momento y siempre que disponía de tiempo, miraba los partidos con nosotros. Un año antes me habían cambiado al turno de la mañana y me despedía de los hermosos ojos e inefable peinado de Guillermina y del respeto que me había hecho, para azorarme ahora con luz que destilaba la mirada de mi profesora Noemí, quien gentilmente en el 78, después de que dejará al grupo por una mejor oportunidad laboral, nos acompañó a la misa de acción de gracias, con la gracia de su persona y su sonrisa, por haber cumplido exitosamente la educación primaria. Ella era como “Canción” de Nicolás Guillén. De una callada manera se acercaba sonriendo y pintaba una sonrisa en mis párvulos sueños. La recuerdo con mucho cariño.

Ya ves + Pablo Milanés

En 1979 Pablo Milanés edita Aniversario, disco con canciones  Eduardo Ramos “La leyenda del caminante” y “Siempre te vas”; Silvio, “Que ya viví, que te vas”; Vicente Feliú “Créeme” y del poeta Martí, “Abril”. Un trabajo que rinde tributo a sus amigos, compañeros y cómplices de temas, de canciones. Yo entraba a la secundaría y ahí conocería a mis amigos Blas y Miguel pasando a formar parte de sus familias, de las bendiciones que esta vida me ha regalado inmerecidamente. En los tres años de estancia nunca volví a encontrar esa inexplicable felicidad que me producía ir a la escuela cada día, sólo con la idea e incentivo de encontrarme con mi maestra como sí ocurría en la primaria.

Para 1980 el trovador cubano nos regala Años, otro trabajo con pocos temas de él pero que va a las raíces, a la trova tradicional. A la canción popular de algunos de sus primeros trovadores, Miguel Matamoros y el son, Manuel Corona y Salvador Adams. Ese año por increíble que parezca formamos una especie de partido político en la secundaria para contender en lo que jamás se pudo concretar: un comité de estudiantes que gestionaría mejoras para el estudiantado. Creo de esa experiencia me vino lo rojillo; fue muy feo perder esas elecciones con compañeros cuyo discurso estaba marcado por la demagogia y el populismo.

Mariposita de primavera + Años

Después llega Canta a la resistencia popular chilena 1980; Filin 1981, un homenaje a los grandes del bolero cubano y en él, “Mis veintidós años”, único tema de Pablo Milanés en este disco, que algunos definen como la transición al nacimiento oficial de La Nueva Trova Cubana. De este año también es El pregón de las flores. En 1982, dentro del su álbum Yo me quedo viene la primer canción que conocí de él por interpósita persona, una de sus juglares, Guadalupe Pineda que interpretara “Yolanda” y tuvo la irreverente osadía de cambiar el nombre de dicho tema por “Te amo” en una burda estrategia comercial. Para ese año, mi aventura académica y formativa continuaba en la llamada Vocacional. De ahí, mis queridos amigos (Oscar, Mario, Raúl) y amigas (Rosa, Alma, Sandra, Ruth) que aún conservo con el favor del tiempo y que gracias a la magia de las nuevas tecnologías he reencontrado. En esa escuela conocería a Georgina, una niña de esas que enamoran a primera vista y quedaría en eso, la ilusión de un amor que jamás se concretó.

Para 1983 saldría su onceavo LP El guerrero con uno de los temas más entrañables de Pablo: “Cuánto gane, cuánto perdí”. Ese año no sólo vivía enamorado de Georgina sino también de las canchas de basquetbol. Me olvide de la escuela, los libros y las tareas. Era feliz en esas canchas y las calificaciones pasaron a segundo plano para luego pasar factura; eso y haber empezado a ganar dinero me distrajo de los estudios. Recuerdo que el Jefe de Empleados en mi trabajo me apodó Rambo, película de moda, porque un día lo defendí de unos policías judiciales abusivos que se querían colar al cine sin pagar su respectivo boleto. Eso sí, dos semanas me llevo en coche al metro para llegar sano y salvo a mi casa previendo probables represalias.

Y en 1984, sale al mercado el primer disco de Pablo Milanés que tuve entre mis manos, uno o dos años más tarde, Comienzo y final de una verde mañana. La plenitud de mi encuentro con este trovador ya estaba sellada con canciones como “Yo no te pido” “Para vivir” “Canción” y “Años” pero tener un disco de él fue otra cosa. Un placer fetiche que comenzó por quitar el celofán que le protegía para después ponerlo en la tornamesa, previa limpieza de la aguja y empezar a conversar con sus canciones.

El 18 de noviembre de 1988 tenía cinco boletos disponibles para ir a uno de sus conciertos en el Auditorio Nacional. Meses antes había contactado a Georgina, la quería invitar a ese concierto como regalo de cumpleaños. Me parecía el momento propicio para acercarme a ella pero creo la asustó mi repentina aparición e interés después de cuatro años de no tener ningún tipo contacto; sí de por sí, en su momento fueron apenas unas charlas de minutos, mi aparente desparpajo y seguridad no ayudaron a ganarme su confianza. De todos modos no importó porque disfrute mucho de ese recital en compañía de Gerardo, Darío, Rogelio y Rodrigo.

No ha sido fácil + Comienzo y final de una verde mañana

En 1993, “No ha sido fácil”, que encabezaba una larga carta a manera de poética introducción, me permitió reconciliarme con Elizabeth. Lo que aprendí con toda la teoría romántica y amorosa que conllevan las canciones de mi querido Pablo me permitió salvar una relación, con la cual crecí mucho y me enseñó a no guardar más las cosas en asuntos del corazón.

Es así como llegamos al final de éste jueves de Analogías. Espero no haberlos aburrido con este pequeño ensayo de diario con el pretexto de la música, de la trova. Ésta entrega es en honor a mis compañeros de publicaciones semanales Jaime y Johnnie, de cuyos estilos me he servido para construir este texto. También quiero dedicar éste tema con que despido la parte musical a mi hermosa amiga Yisel. Buen día.

El amor de mi vida

lunes, 18 de noviembre de 2013

Un minuto


Un minuto contigo son incontables segundos multiplicándose,

reinventándose para alegrar la vida.

Es la sonrisa de cada mañana al despertar cuando

te encuentro pensamiento.

Es la canción en nuestra tornamesa de la cotidiana

sobremesa en nuestras tardes.

Son los afectos que se suman rodeándonos multiplicando

a quienes nos nombran, nos cobijan.

Un minuto es el suspiro cuando el aire se llena de tu voz

y los pulmones se nutren de tu aliento.

Es la promesa de los crepúsculos y los traviesos enanos,

la duda de descartes sonriendo al corazón.

Un minuto es suficiente para saberme vivo…

un minuto, un minuto es todo para disculpar mi extravío.

Para soñar la vigilia contigo, contigo en ensueños escapar.


 

jueves, 14 de noviembre de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Joaquin Sabina

El contante híbrido

Nació en ciudad Úbeda, Jaén.
Creció con el rosario de Sabina;
misticismo y poemas, la paterna
herencia del comisario rehén.
 
Su filia, a la izquierda del retén
le exilió con Miguel, Juan y la Reina.
Parra y Serrat, su amorosa retina
por las calles, por el londinense tren.
 
Una oración de Adela oyó el creador,
a cuentas mandó llamar al Dictador
y la amada Patria, al hijo abrazó.
 
Primero, un inventario sin retraso.
Luego, el atraco de almas más intenso.
Hoy, un ciento volando alrededor.
 
Abrimos, pues, este jueves  con un registro del genio Joaquín Ramón Martínez Sabina; aquel joven que soñaba con dar clases de literatura en algún instituto como lo hizo alguna vez su querido… admirado Machado. Sueño que en cierto sentido se cumplió  al colaborar en el Club Antonio Machado, frecuentado por emigrantes y exiliados, en 1975 durante su exilio en Londres.

Iniciamos con 1978, año de poéticas letras en lúdico Inventario. Un trabajo rico en melodías, ritmos y letras. En él, conquista con la sonoridad nostálgica del piano las palabras recuperándolas como cuerpos; a ritmo de tango, nos regala la crónica del quinielista y acompañada de un vals la poesía salió a bailar reivindicando el 68; está el discurso trovadoresco de la dama y el pastor o en la canción  para las manos del soldado. El humor de su inteligencia no podía faltar, entonces llega el vecino para auxiliar o los tratados de la impaciencia en decena para al final no presentarse a ciertas citas  o desaparecer. Se perfilaba el cantautor Joaquín Sabina, pero en el 79 su música se decanta por la seducción del rock español y continuaría explorando con sus letras por esa veta desde el sótano de un bar.

1968 + Inventario
Dos años después se presentan las Malas compañías en su piso del cabalístico 7, por su “Calle melancolía”. Una letra de poéticas, ambivalentes y urbanas imágenes montadas en sentimental melodía. Una canción maricona que estrenó en el bar madrileño La Mandrágora, pequeño sótano, donde unos años dos veces por semana, felizmente se presentaba al lado de su gran amigo y mentor, Javier Krahe. “Calle melancolía” ya pronosticaba la trascendencia del cantautor Sabina, junto con “Pongamos que hablo de Madrid”, tema que cantará en el programa de Fernando García Tola, de los más importantes de la época. En éste, su segundo disco, aparece un recurso muy lúdico y recurrente en sus letras, las citas a personajes bíblicos, para desmitificarlos y tornarlos carnales, seres mundanos y urbanos.

Mi amigo Satán + Malas compañías

En 1981 se editó un disco en directo, homónimo de La mandrágora, precisamente con los cantautores Javier Krahe y Alberto Pérez, acompañados por el guitarrista Antonio Sánchez.

En 1984 sale al mercado Ruleta Rusa, un LP enteramente marcado por los sonidos del rock, al igual que Juez y parte de 1985. Los años de exilio en Londres con su tradición musical, así como la admiración e influencia de Dylan ya se respiran en las melodías y el ritmo de estos dos álbumes, los más rocanroleros hasta ese momento. Las letras, su lírica… no renuncian a los cánones de lo poético.

Caballo de cartón + Ruleta Rusa
En 1986 aparece Joaquín Sabina y Viceversa, el segundo en complicidad artística y en directo, pero ahora con esta banda con quien ya había trabajado en Juez y parte. El rock continúa siendo el género que roba. Con éste trabajo llega el salto al gran público y las grandes ventas de discos.

Un año después confirma el éxito con Hotel dulce hotel, álbum caracterizado por la madurez musical de raíz rocanrolera.

Así estoy yo sin ti + Hotel dulce hotel     
Una década después de su primer disco, 1988, llega EL hombre del traje gris. Lo presenta en Las Ventas y viene una gira por este lado del charco, América con los destinos México, Argentina y Venezuela. Éste fue el primer disco que conocí de él, el que me conectó con el genio español de Jaén aún en el viejo formato del LP. Como solía pasar otrora con muchos discos, uno los compraba por un tema en particular. “Quién me ha robado el mes de abril” fue el canto de sirena que me sedujo y cuando me dispuse a escuchar éste plato, el primer acorde de “Eva tomando el sol” me retrotrajo sin ningún referente claro los imberbes años de la secundaria. Aparecía nuevamente esta cita bíblica, al personal libro sagrado del poeta Sabina y sus héroes urbanos. Musicalmente su rock va adquiriendo un tono menos popero, más sobrio, más blues.

Dos años después se edita Mentiras piadosas y se confirma esta madurez artística, tal vez producto de su sociedad con Pancho Varona con quien fundó un año antes Ripio, empresa editorial dónde desde entonces, registrará todas sus canciones.

De éste álbum, el  noveno, es “Medias negras” una de sus mejores canciones, musical y líricamente hablando. Una crónica donde están bellamente contadas muchos de sus amores y obsesiones en un blues que cierra a ritmo de son ¡Que al fin y al cabo! Ambos son hijos del continente africano.

Medias negras + Mentiras piadosas
En el 92 sale al mercado Física y química. En éste trabajo es patente la experimentación de Sabina por una sonoridad más allá que la del género de su preferencia, el rock. Era como volver a Inventario que precisamente se destacó por la riqueza musical. Es algo así como el retorno del cantautor que viste sus letras de múltiples influencias y tradiciones musicales. “Y nos dieron las diez” es un claro ejemplo; “Amor se llama el juego” es otro; una especie de balada con matices de blues y rock. Cuando sale su álbum Esta boca es mía, la canción que da el título al disco pareciera encargada de crear una atmósfera, probablemente ya iniciaba su admiración por Cohen.

En fin lo que quiero decir es que recuperamos al cantautor para bien de sus creaciones líricas y regocijo del respetable. Para muestra un botón con la fusión del jazz con sonidos caribeños.

Besos con sal + Esta boca es mía
Y como no los quiero aburrir, hasta aquí dejo esta entrega del genio de Úbeda, hijo del policía que lo entregó en Granada. Seminarista que la Guerra Civil aparto de los votos, pero no consiguió arrebatar su formación latina y clásica, ni de su memoria la poesía que recitaba de San Juan de la Cruz, Lope de Vega y Calderón de la Barca, que seguramente heredó a su oveja negra, el gusto por ella… la poesía y sus curativos poderes.

Dedicado a mí Loca Dulcinea Texana, amante de Sabina, a quién pocas cosas se le pueden reprochar, y de haber motivo para ello, serían fácil de perdonar.