lunes, 29 de abril de 2013

Reflexiones desde la cueva


MI MEMORIA Y SU JUEGOS

Alex Alemany
 
En la lectura uno encuentra posibilidades y alternativas al mundo dado, uno encuentra otros mundos, otras realidades. En su ejercicio uno nutre el universo con sus distintas interpretaciones y en paralelo va construyendo el propio con retazos tomados de aquí y de allá.

Soy un mal lector porque mi memoria es mala, eso sí, sibarita en la coyuntura del encuentro con las letras que arman una historia posible probable o encantadoramente fantástica, creíble.

De esa desmemoria brotan a ratos chispazos, golpes de ansiedad que requieren ser plasmados, vertidos a la hoja de papel.

De ahí la necesidad de decir cosas, de contar historias breves, de intentar espacios de recreo para alimentar el espíritu y poblar de esperanza la realidad con la irrealidad de lo que vaya saliendo de estas manos y esta memoria, caprichosa memoria que se empeña en ocultarme cosas para revelarme las posibilidades de una realidad simultánea que pelea por salir a la superficie para saludar un mundo al que observa desde dentro e impaciente espera por su oportunidad.