viernes, 12 de abril de 2013

Mi nueva casa



Martin Stranka
(And Then I Found Him)



Me gustaba visitar el panteón una vez al año. No en su primavera a pleno inicio de noviembre sino pasada su veintena.

Una pausa para un ramo de flores y varios metros por delante. Llegando al punto de mi cita, colocaba mi ofrenda sobre la tumba y empezaba mi monólogo en silencio. Me gustaba la paz del lugar, el rumor de aquellas solitarias tardes y ese ritual que había heredado de mi madre.

Hoy me escolta una procesión de personas, en realidad pocas y creo conocer a todas. Me acompañan a lo que denomino mi mudanza al nuevo hogar.

Viajo ligero, apenas con lo puesto.