martes, 9 de diciembre de 2014


Espejismo invernal



Ayer te vi a lo lejos…
llevabas el cabello oscuro
enredado en tu mano
—algún secreto compartían—
detuviste tu andar apenas un instante.

Eras contraste de colores
con tu bufanda cálida y morada
reposando en el alba de tu faz
el sweater negro
y tu blusa violeta

calles
aparadores
y edificios
se congelaron por segundos
para mirar de cerca
la blanca intensidad de tu lindura

después seguiste tu camino
y como en las historias de Gabriel
te llevaste contigo todo el aire
con la gracia de tus pasos;
y tu piel blanca, ahora sonrosada
por el frío invernal,
me dijo adiós querido caballero
y me sonrió

mientras,
seguí embobado
mirando cómo te alejabas
con la videoteca musical
que ponía tu imagen a moverse
con la pista de Ivory Joe Hunter.