jueves, 14 de mayo de 2015

Carta a mi viejo




Eres apenas un guiño, el acento
de un verso blanco extraviado en un bar.
Eres la sed en la arena del mar,
alguna huella que pisa en el viento.

Tan sólo Ayer emprendías tu hogar
multiplicando tu sangre contento
y hoy tu legado de firme cimiento,
es un silbido de bala lunar.

En mi almanaque de cuestas ya advienen
hojas que caen, matices en ocre;
y las estrías del gesto feliz

me han dado el agua y la luz que sostienen
tus enseñanzas, que son mi raíz,
en un lugar poco amable y mediocre.



© Amarante M Matus
* La ilustración en este post es  la pintura "Nocturno" de Mariela Mónica Montes.