martes, 12 de enero de 2016

Soneto al hijo que no tuve



No puedo imaginar cuánto es que dueles, crío
porque me comporté como el mayor cobarde.
Huí de nuestro pacto, sabiendo aquella  tarde
­que decidí vivir sin ti, con un vacío,

que con el tiempo yo me lo reprocharía.
El día de la siembra se fue durante agosto
y las lunas de octubre decretaron el costo.
En mi río no hay peces, solo piedras y umbría.

Acepto que mi ciclo se agotó y las horas
corrieron sin el gozo de festejar tu santo
y me perdí las noches de consolar tu llanto.

He sido un hombre gris que se privó de auroras;
errante solitario en su egoísmo preso
que no movió montañas por un amor y un beso.

Hoy me hace compañía un fiel sabueso,
añoro de unos labios, su calor, su legado…
un cachito de vientre sonriendo a mi costado.


© Amarante M Matus
* El cuadro se llama "Padre e hijo". De la pintora, G. Beltran Rachola. En el siguiente enlace puedes encontrar más de su obra: http://misdivagaciones.com/Cuadros/ASP/CuadrosPages/Defaultv2.htm