jueves, 11 de julio de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Rafael Mendoza


EL TROVADOR CHILANGO


Nuestro cantautor de hoy es oriundo del corazón de México, la entidad de los chilangos, se dice, los más odiados. De haber algo de cierto, este orgulloso representante del altiplano, seguro nos reconcilia con sus herramientas: la lírica y su guitarra.
 
Del universo de sus letras, sencillas y personales, nace su narrativa que se adhiere con voz agradable y suave, al corazón e historias de otros. Historias donde se identifican, se encuentran o, mágicamente se hace eco en las almas de aquellos que cantan o tararean  sus notas, reconociéndose en ellas.  
 
Como buen trovador, las inquietudes parten de sus cuerdas,  vocales y de guitarra, para todo aquel que esté dispuesto a escucharles.
 
En sus canciones estamos nosotros y nuestras compañeras de viaje. Están retratados los hombres y las mujeres de este tiempo, de nuestro tiempo.
 
Rafael Mendoza es uno de esos artistas que dan sentido y dignidad a la música popular contemporánea.
 
Como muchos de los exponentes visitados cada jueves, las letras de Rafael Mendoza suelen acompañarse de la guitarra básicamente pero no se ciñen a una sola forma musical, sino navegan por los continentes de las tradiciones propias y aquellas que él y muchos de su generación han ido integrando lúdicamente: el blues, el bossa nova, el bolero, así como los ritmos caribeños que tal vez llegan de aquel tránsito por la banda Rumba abierta.
 
Me gustaría compartirles, para despedir esta entrega, tres momentos… comentarios muy puntuales y significativos de lo que es y representa su trabajo:


“El cantautor Rafael Mendoza halló su justa recompensa profesional el pasado viernes. Durante la presentación de su nuevo disco, cuarto de su vida: Esta locura… […] Sin la resonancia de la repetición en la radio, sin las campañas de mercadotecnia que meten a fuerza a cantantes de diferente nivel; es más, a puro esfuerzo personal y algunos amigos, ha logrado que sus canciones se tarareen al caminar en las aceras. Lo cual es mucho para quien eligió el camino de la autenticidad y la dignidad musicales.

Nota de Arturo Cruz Bárcenas en La Jornada del 23 de noviembre de 2003” (1)


“Rafael Mendoza hace canción desde la década de los ochenta. Su inventario musical está marcado en gran medida por la trova, pero en él también pueden escucharse estilos como el bolero, la ranchera, el son mexicano y el blues, entre otros.
 
Texto de Enrique Blanc en el número 391 del semanario Día Siete, de El Universal” (2)
 


“… las disertaciones que vertidas en canción, han hecho de la obra del cantautor Rafael Mendoza uno de los autores insignia para la bohemia y la bonhomía de México. […] el genio lírico detrás de discos imprescindibles -como Mendoza y Macondo (1987), ¿Qué me pasa? (1997), Fin de siglo (1999), Esta locura (2003)-…
 
Entrevista de Rosino Serrano/Marisol  Pacheco. En la revista music: life, año 5, número 60, junio 2010.” (3)
 
Por último, una de las letras más bellas inspiradas en esa compañera de muchas madrugadas: De la poética de Rafael Mendoza y el sentimiento de Susana Harp ¡Luna!

 


(2)   Ibídem

(3)   Ibídem
 
* Las imágenes de Rafael Mendoza han sido tomadas de su  blog.