jueves, 18 de julio de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Eugenia León


EUGENIA: COLOR EN EVOCADORA VOZ*


No recuerdo el año exacto pero corría el primer tercio de los 80’s cuando un inquieto comunicador, Ricardo Rocha, estrenaba el programa nocturno más exitoso de esa década En Vivo. No descubrió el hilo negro, Buenos días con Don Luis Carbajo a la cabeza fue el pionero y la competencia de su pupilo Rocha en la televisión que invitaba a desvelarse.

Me gustaba recostarme en las pompas de mi viejo a mirar las novedades musicales que por esos años encontraban en ese espacio una vitrina que difícilmente en otro lugar del espectro les daría la penetración de ese canal, que todavía no era el de las estrellas.


Ahí escuche por primera vez a varios trovadores en voz de sus juglares: Guadalupe Pineda, Carlos Díaz Caito, Martha Isabel, Nacha Guevara, Tania Libertad… andaría por los 16 y definitivamente mi lealtad con Jennifer del canal del Casco de Santo Tomas, una de los mayores atractivos de Don Luis y su programa, la troque por el desfile de voces de todos esos intérpretes, que tenían como denominador común un repertorio que incluía a trovadores como Silvio, Pablo, Amaury, Chico Buarque, Marcial Alejandro, David Haro, Joan Manuel Serrat así como poesías de Benedetti y Villaurrutia.

 
Cada viernes me colaba  a la recámara de mis viejos y encendía la tele (era la única) para ver con qué nueva sorpresa me topaba. Mi viejo era buenísima onda pero hubo días en que casi me saco a patadas de sus aposentos con sus maldiciones porque no le dejaba dormir y al día siguiente había que presentarse a chambear.


En la calidez de aquel cuarto conocí a la mujer que más me ha llegado con su voz e interpretaciones; la mujer con el cabello más hermoso y negro cayendo sobre sus siempre mágicas expresiones en piel canela  con marfil destacando su sonrisa. Ahí escuche a aquella joven que dejaba Sanampay para aventurarse en la carrera del solista.

Unos años después, 1991, a una firma de autógrafos que acudió para promover su más reciente álbum, “Juego con fuego”, a la Comercial Mexicana Mixcoac, me presente con todos mis platos para que me los firmara. Nunca voy a olvidar su cara cuando nos vio con todos sus discos en las manos de mis amigos y las mías; menos aún, del beso que me plantó cuando supo que yo era por quien Pacha, Oscar y Juan se acercaban pidiendo lo autografiará a nombre de Gonzalo o Chalo. Y si el Alz apareciera está la foto que congelo esos instantes en las instantáneas de la época.


Les presento tres delicias de sus dos primeras producciones que siguen tan frescas después de casi tres décadas: Así te quiero” de 1983 y Luz” de 1984. Una más de “Maradentro” de 1988.

Los dejo pues… con Eugenia León.
 

* Algunas imágenes han sido tomadas del perfil de Eugenia León en facebook