miércoles, 13 de mayo de 2026

Soneto del docente

 


Me enorgullece la labor docente

porque en el fondo tengo la ilusión

de colocar un algo, algún germen

en los alumnos que transitan hoy

 

por diferentes aulas entre Dos.

La obstinación y calidez, el fuerte;

La tiza y la pizarra, el corazón;

La palabra y la explicación, el frente.

 

Somos como el ejército del pueblo:

no nos rendimos a la adversidad,

porque nuestra labor sostiene un sueño.

 

No nacimos un quince a recordar

porque la persistencia es como el sello

que nos define en cada ciclo y más.