Me enorgullece la labor docente
porque en el fondo tengo la ilusión
de colocar un algo, algún germen
en los alumnos que transitan hoy
por diferentes aulas entre Dos.
La obstinación y calidez, el fuerte;
La tiza y la pizarra, el corazón;
La palabra y la explicación, el frente.
Somos como el ejército del pueblo:
no nos rendimos a la adversidad,
porque nuestra labor sostiene un sueño.
No nacimos un quince a recordar
porque la persistencia es como el sello
que nos define en cada ciclo y más.
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