miércoles, 10 de febrero de 2016

El tóxico y su gaita






Cuando cuestiones el Orden recuerda
que no es sencillo moverles la silla
pues los protege una plasma amarilla
con muñequitos leyendo su mierda.

La Legarreta es un loro, no piensa.
Leer, leer, bien que sabe aunque mal
porque informada no está y un tamal
si compra un dollar, no, una despensa.

Se fuga el Capo y se van por la dama.
Una novela que vende Joaquín
con mucho bombo, platillo y bombín,
y el auditorio atendiendo el gran drama.

Ya viene Paco nos dice el buen Beto
y la Lupita se pone contenta;
Andrés Manuel hace fila y comenta:
“hay tradiciones que imponen respeto”.
 
Una ciudad se inaugura y requiere
de nuevas leyes, obliga el “mandato”,
y a mi me duele pensar que algún bato
va fraccionar el distrito que muere.

De las demandas del pueblo no hay nada
se cae el IMMS, el país, la moneda.
Al parecer contra el PRI no hay quien pueda
con ese socio perverso que nada.

Y digo PRI por nombrar el cerebro
a ver si es chicle y un zombie aparece
y se devora este statu que crece:
La aristocracia del mundo moderno, *

la del político abyecto y servil,
la de los bancos y el crédito vil;
hoy en el mundo el mismísimo infierno.






© Gonzalo Reyes

*rima asonante con cerebro que rompe el patrón de consonantes, una pequeña falencia que se debe evitar.