domingo, 21 de febrero de 2016

Retratos I

Monólogo


Sin proponérmelo hice de mí
el gran actor de una triste comedia;
caricatura con alto perfil
que se reencuentra en un verso, un poema.

Mi vocación de payaso es reír
y hacer reír, una cruz que me pesa.
Mas un empeño retoca lo gris:
todo el trabajo que pongo en las letras.

La identidad de anormal y su credo,
del trovador sin canción ni guitarra,
del caballero que halaga a las damas

son solo máscaras, trajes, relleno…
y del conjunto de rostros que atisbas
éste que escribe en tu piel, no es mentira.





© Amarante M Matus