miércoles, 24 de octubre de 2012

La analogía del trovador y el juglar: Rubén Blades



El trovador salsero

 


Buenos días, tardes o madrugadas queridos concurrentes a éste su espacio. La propuesta de hoy pudiera resultar sorpresiva, desconcertante, puede hasta polémica o quizás nada de lo enumerado… pero como en ocasiones soy como suelo ser provocador vamos a ver qué sucede con nuestro Trovador de esta semana.
 
Algunas veces los trovadores medievales dedicaban sus composiciones a Los Caballeros y sus hazañas; sus trovas estaban destinadas a enaltecer las aventuras caballerescas y la figura de sus protagonistas.
 
Nuestro trovador moderno se ha dedicado muchos años a crear narrativas urbanas acariciadas por la humanidad de sus personajes. Sus historias están enraizadas en la vida del pueblo. En su canto está el corazón del barrio: las almas de la comunidad que sobreviven en la vecindad de su cotidianeidad; están las personas comunes que encarnan, sino arquetipos, si seres con quien nos podemos identificar… rostros e historias que pueden parecernos cercanas, familiares o íntimas. Héroes y protagonistas no visibles a los que hay que reivindicar… a quienes hay que rescatar de la caprichosa desmemoria, la ingratitud del olvido.
 
En su trabajo encontramos un rasgo que define a todo cantautor: la constante de historias siempre envueltas en sentimientos auténticos y entrañables emociones. Ahora sí que como dice Quique Quiñones en esa obra maestra llamada “Maestra vida”: “la música no es más que un pretexto”, un pretexto para no perder la sensibilidad, la solidaridad y la capacidad de empatía, características muy lejanas a los criterios comerciales donde los compromisos estéticos, sociales y musicales brillan por su ausencia.
 
Y ahí voy de nuevo: si el juglar medieval entretenía a sus oyentes con historias declamadas nuestro trovador de hoy (en un género que por excelencia está dedicado a la fiesta, a la alegría y al entretenimiento en los salones de baile) nos invita a reflexionar un poco en su género musical al cual da un sentido distinto respetando sus formas gracias al concurso de un fondo distinto –brindando un nuevo significado- en muchas de sus composiciones.
 
Llegados a este punto me siento en la obligación de hacer una confesión: a mí que me gusta tanto el baile, muchas veces no se me antoja bailar al maestro Blades. Es más, casi invariablemente prefiero mejor sentarme a disfrutar de sus letras, en lo lúdico y lo magnífico de su música.
 
Si ya conocen “Maestra vida” estoy seguro van a entender este choro que me acabo de aventar. Si no, me gustaría pudiesen escuchar canciones como “Pablo pueblo” “Ligia Elena” “Decisiones” “El padre Antonio y su monaguillo Andrés”; la mismísima “Pedro Navajas” o “Plástico” (éstas dos últimas quizás de las piezas más conocidas de su repertorio). Muchas de sus letras están impregnadas de conciencia crítica en lo social ya desde el título mismo; un rasgo más del trovador moderno, intérprete de sus creaciones.
 
Rubén Blades, al que hay que decirlo: muchos lo incluyen dentro de ese gran boom de la denominada Nueva Canción Latinoamericana al lado de los trovadores cubanos y los del cono sur de nuestra América Latina, es el trovador de la denominada salsa. Rubén Blades es un vanguardista valiente y también es un virtuoso personaje que llego a este género para enriquecerlo… y desde mi punto de vista antes que salsero, el maestro Blades es un trovador moderno.
 
La canción que pongo a su consideración es “Adán García” al más puro estilo de esas dos figuras que nos convocan: El trovador y el juglar. Blades y su guitarra, ni más, ni menos.
 
¿Quién no ha conocido o leído cerca de su historia a un Adán García?
 
Hasta la próxima entrega y espero ésta les guste. Nada más por si ya escucharon completo su álbum de “Tiempos”, debo decir que este ejercicio me recordó mucho a esa gran opera salsa “Maestra vida”.

 
 
 
Posdata: a quien le interese un poco la historia de ésta propuesta de hoy, dejo el link para que se empapen un poquito más de esta maravilla de pieza

http://www.herencialatina.com/Roberto_Cedeno_Ruben_Blades_Edic_Dic_Ene_2009-20010/Roberto_Cedeno_Ruben_Blades_Dic_Ene_2009_2010.htm