jueves, 1 de noviembre de 2012

La analogía del trovador y el juglar: Mercedes Sosa



La negra y su voz

Buenas madrugadas tardes noches o días… una semana más para reunirnos bajo el encantador pretexto de seguir conociendo algo de lo más granado representativo y diverso, de este mundo trovadores… juglares modernos.
 
Claro que no pueden faltar representantes mujeres en este periplo semanal, trovadoras y juglares que suman su filosofía su ser y su esencia en este universo de habla hispana, en este mundo de guitarras y música, de líricas poéticas y odas a la patria, al hermano, al amor o sencillamente, a las personas.
 
Nuestra Juglar nació en San Miguel de Tucumán Argentina en la Provincia de Tucumán en el Noroeste de la tierra de Borges y Cortázar, de Maradona y Messi, de la pampa y los gauchos.
 
Tucumán, Mendoza y Buenos Aires fueron sus entrañables ciudades pero ella fue de todo el mundo de habla hispana. Conquisto el respeto, el cariño y la admiración de aquellos de su lengua materna y de otras lenguas, otras culturas con su canto, sus canciones y su maravillosa, entrañable e inconfundible voz.
 
Hablar de Mercedes Sosa, La Negra, no es sencillo por dos razones: el cariño que suscita y por lo vasto, lúdico e inmenso de su legado.
 
Hoy sólo quiero compartirles algunos datos. En 1963, en Mendoza Argentina se reúnen un grupo de personas para formalizar, dotar de forma y fondo, a un movimiento llamado EL Nuevo Cancionero. La Negra Sosa, esa Flaquita Tucumana como le llamo Cesar Isella cuando la vio en Mendoza acompañada de su esposo Oscar Matus, fue fundadora de este importante movimiento que nació en Argentina y permeo en varios países más del continente.
 
“EL NUEVO CANCIONERO es un movimiento literario-musical, dentro del ámbito de la música popular argentina. No nace por o como oposición a ninguna manifestación artística popular, sin como consecuencia del desarrollo estético y cultural del pueblo y es su intención defender y profundizar ese desarrollo. Intentará asimilar todas las formas modernas de expresión que ponderen y amplíen la música popular y es su propósito defender la plena libertad de expresión y de creación de los artistas argentinos […] El NUEVO CANCIONERO se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país.”

En 1969 visita Chile por primera vez y edita un disco sencillo con dos temas muy conocidos, ambos de figuras importantísimas de este país: Gracias a la vida de Violeta Parra y Te recuerdo Amanda de Víctor Jara. En 1971 graba un álbum dedicado a esa gran cantautora Chilena llamado Homenaje a Violeta Parra.
 
“En 1974 la cantante estadounidense Joan Baez (A quien se considera una de las mayores influencias, junto con Bob Dylan y Peter Seeger, en los movimientos musicales de la época en América Latina) visita la Argentina y en su recital canta, a dúo con Mercedes Sosa, Gracias a la vida. Ese año Báez había publicado un álbum en español titulado precisamente Gracias a la vida, canción que conoció por la versión de Mercedes, de 1971, y que popularizó entre el público de habla inglesa.”

Con el golpe de Estado consumado en 1976 y la dictadura militar instaurada, Mercedes Sosa paso a formar parte de la lista de personas perseguidas políticamente y en 1979, tras el acoso y la prohibición de su música, parte al exilio en el viejo continente. En1982, poco antes de que la dictadura militar dejase el gobierno en manos de un civil, Raúl Alfonsin, La Negra regresa a su amada patria.
 
Sus primeros trabajos son de 1962 La voz de la zafra y Canciones con fundamento de 1965. En 1977 su disco Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui es un disco homenaje a una de las dos figuras que aquellos fundadores de El Nuevo Cancionero consideraban como una de las dos piedras fundamentales del folklor de su querida tierra:

“Es con Buenaventura Luna, en lo literario y con Atahualpa Yupanqui, en lo literario musical, con quienes se inicia un empuje renovador que amplia su contenido sin resentir la raíz autóctona.”
 
Algunos temas de los más conocidos de nuestra querida Mercedes son Alfonsina y el mar de Ariel Ramírez y Félix Luna, tema incluido en su disco Mujeres Argentinas de 1969. Sólo le pido a Dios y Canción para Carito de León Gieco; Duerme negrito, canción recopilada por Atahualpa Yupanqui; Todo cambia de Julio Numhauser fundador de Quilapayún, canción que compuso en su exilio de su natal Chile tras el golpe de Pinochet. Barro tal vez de Luis A.El Flaco” Spinetta, un gran tema que compuso El Flaco a los 18 años. La Maza y Mi  Unicornio Azul de Silvio Rodríguez; Desarma y Sangra así como De mí de Charly García; Yo vengo a ofrecer mi corazón, Y dale alegría a mi corazón y Un vestido y un amor, de Fito Paez; La Cigarra y Serenata para la tierra de la poeta María Elena Walsh.
 
Chacarera Zamba Milonga Tango Rock Pop… no importaba el género en el que cantará porque su voz, su ecléctica y maravillosa voz estaba en perfecta congruencia con su filosofía de lo que definía, sentía e identificaba a un pueblo, de aquella música que enmarcaba el modo de ser y de sentir de amplias capas de las clases populares.
 
Quizás por último sólo me reste señalar una canción que se convirtió en un himno de América Latina Canción con todos de Armando Tejada Gómez y Cesar Isella.
 
La Cantora, como ella misma se definía, nos dejo físicamente el 4 de octubre de 2009 pero su ser nació a la posteridad para todos aquellos que nos enamoramos de sus canciones… de su voz y seguramente para varias generaciones más de amantes de su música ¡Porque Mercedes Sosa, nuestra juglar tucumana, seguirá sumando melómanos a su larga lista!