jueves, 1 de agosto de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Rubén Rada


EL JUGLAR CANDOMBERO


 
Nuestro invitado de hoy nació en el Barrio Palermo de Montevideo, en 1943. Él es un cantante, percusionista y compositor afro uruguayo dotado de un luminoso y lúdico espíritu. En el universo de su música ha conseguido mezclar el candombe y la murga, dos elementos fundamentales del folclor uruguayo con la música de la que se declara fan desde siempre: los genios de Liverpool, la trompeta de Louis Amstrong, el piano de Ray Charles y el mago del tango, Gardel.
 
Innovador, osado y ecléctico, ha conseguido incorporar una diversidad de elementos de distintos géneros musicales como  el rock, el jazz, el blues, el funk, el soul, el tango y el pop, al folclor tradicional de su natal Uruguay, el candombe, evolucionando hasta el denominado candombe-beat, principalmente con el grupo Tótem por los setenta.
 
Solo Candombe”, un show que recorre lo mejor de su gran obra candombera, donde los espectadores ven bien de al lado al tipo que cantó en los Hot Blowers, EL Kinto, Tótem y Opa, al tipo que fue cantante de carnaval, pionero del rock en Uruguay y del candombe beat, artista de culto, exiliado al borde del olvido, autor de temas pop por encargo, al tipo que volvió en los 90’s y se ganó el aplauso de la crítica y el público exigente con un discazo como “Montevideo”, al que se convirtió en estrella pop latino al son de un cha cha cha, al personaje que revoluciono la música para niños, al conductor y comediante de televisión, al cuentista que mete un número de stand up entre tema y tema (aunque nunca está de pie). Todos ellos condensados en ese enorme artista, que estremece con su voz desde hace 48 años.

Javier Alfonso
Semanario Búsqueda*
 
No encuentro una mejor descripción de la bonhomía de Rubén Rada que la citada. Javier Alonso nos pinta al talentoso ser humano que no se cansó de tocar puertas y buscar alianzas artísticas para que se conociese su música y sus virtudes al frente de los tambores, dirigiendo y canalizando desde ese espacio, algo de lo mejor que tiene y lo define: su desenvolvimiento escénico. Citando a Silvio Rodríguez: Rada es una animal en el escenario, un auténtico juglar. Él, su voz y sus canciones conforman un triángulo en perfecta armonía entregándose en el escenario al público. Su voz es maleable prismática y multifacética; lo mismo interpreta una balaba, una trova, un candombe, un cha cha cha, un rock latino o un bolero, que emula mágicamente las notas de un trombón, apenas perceptible a los oídos no muy avezados en los juegos vocales.
 
El primer tema que les quiero compartir es “Tengo derecho” del álbum “Sueños de niño” (2001). Un tema sutil que reivindica uno de los derechos probablemente más burlados en esta época de modernidad, avances tecnológicos y globalización. El derecho a la niñez.
 
 
El siguiente tema se llama “Terapia de murga”, del álbum homónimo (1995); canción que ha versionado Eugenia León pero con el nombre de “Sí no te pido nada”. Un canto festivo que retrata el desencuentro amoroso como una bendición narrada en primera persona.
 
 
“Quién va cantar” (2000) es el tema que da título a esta producción, su disco más vendido. Cuenta Rubén que de ésta producción no tomó una sola canción para los 50 temas que conforman “El álbum negro”. Las demás compañías no cobraron un centavo por ceder los temas para estos acoplados. Este es un gran tema que me recuerda la canción de “Pobre del cantor” de Milanés. La influencia brasileira es de lo más hermoso de esta pieza así como del trombón en las cuerdas de Rada.
 
Un tema sobre el lado espiritual que la música reivindica, con sus poderes energetizantes en el alma -voz del cantor- para con sus múltiples auditorios, públicos y cómplices degustadores.
 
 
Y para despedir esta entrega de “Alegre caballero” (2002) “Será posible”, una sabrosa pieza que pone a bailar el alma con la alegría del grandísimo  “Negro” Rada.
 
 
* Tomado de su página oficial: http://negrorada.com/