miércoles, 20 de febrero de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Amparo Ochoa


La luz de María Amparo

 


Hoy regresamos a la tierra del maíz y el maguey. Esta entrega está dedicada a una de las voces femeninas más entrañables que hemos tenido y continuaran nutriendo la memoria colectiva de un pueblo. Amparo Ochoa es una sinaloense universal orgullosa de su identidad y solidaria con su América Latina.
 
Amparo Ochoa paso de la vocación en la enseñanza rural a la lucha por la memoria la conciencia y la historia a través de sus canciones. Y digo que son suyas porque Amparo es una de esas intérpretes que reivindican la canción; es una de las juglares que hacen suya cada interpretación convirtiéndose autoras… creadoras.
 
Hace pocos días, el ocho de febrero para ser exactos, se cumplieron sus primeros diecinueve años en un mundo que muchos suponemos es mejor que éste y no por eso dejamos de extrañarle. Afortunadamente nos legó un patrimonio musical amplio lúdico y memorable.
 
A lo largo de casi tres décadas consiguió hacerse de un repertorio rico, lírica y musicalmente, que recorrió la poesía de León Felipe “Como tú” a Mario Benedetti “Te quiero”; viajo de la trova del yucateco Ricardo Palmerín “Semejanzas” a la crítica del chileno Fernando Ubiergo “Cuando agosto era 21”; pasó de la alegría del huapango “La prietita Linda” a la dulce canción de cuna “Canción para mi niño”; nos hizo reír con la picardía y simpatía de nuestro gran Chava Flores “A que le tiras cuando sueñas mexicano” sin olvidar la vigencia en la letra de Miguel Muñiz con “El Barzón”.
 
Si como dice el gran cantautor Luis Eduardo Aute:
 
“No hay mejor memoria que una canción;
las canciones remiten a toda
 historia que uno quiera recordar…
incluso la que se ha olvidado”
 
Nuestra mágica Amparo ha trascendido del salón rural para ser parte de la memoria de nuestro México con sus canciones y su voz que es emoción sentimiento y color.
 
Cerramos esta entrega con tres canciones que les invito a escuchar y son una pequeña muestra de lo grande que fue es y será Amparo Ochoa mientras haya una persona dispuesta a dejarse tocar el alma por la voz de esta mujer única.