viernes, 8 de marzo de 2013

PAULINA Y LOS GLOBOS


-Bransky-
 
 
Un día le dijeron a Paulina que su mejor amigo se había ido al cielo. Sufría mucho, aún era una niña… un sábado, años después, llegando al parque vio a un globero con enormes e ingrávidos globos de los colores que a su amigo tanto le gustaban. Sin pensarlo, compro todos.
 
Cuando el muchacho felizmente hizo entrega de los globos y ella los tomó, él se quedó atónito y conmovido mirando incrédulo como ella se elevaba para perderse en las nubes, despidiéndose con una encantadora e inolvidable sonrisa.