jueves, 27 de junio de 2013

La analogía del trovador y el juglar: Lila Downs


LA JUGLAR DEL MISTICISMO… LA MEZCLA

 
Continuamos en la tierra del maestro Toledo, la Guelaguetza y los hermanos Flores Magón. La región de los imperios mixteco y  zapoteca; del Istmo, los colores y el maíz; tierra donde convive lo multicultural y nuestra invitada es mezcla musical del soul, el jazz, el blues con el folclor, sus narrativas y sus sonidos.

Hija de un estadounidense, Allen Downs, y la cantante oaxaqueña, Anita Sánchez, nuestra intérprete en algún punto de su vida se negó a sí misma en lo referente a su raíz materna. Probablemente por ello hoy reivindica con tanta dignidad y orgullo su identidad indígena, sin renunciar eso sí, a la riqueza que hay en la mezcla de dos tradiciones musicales distintas expresándose en su música.

Su mayor influencia musical es Lucha Reyes; no pueden faltar las dos grandes embajadoras de Latinoamérica: Mercedes Sosa y Violeta Parra, sin olvidar a aquella que le nombro su heredera, Chavela Vargas.

Sí la anatomía de un país la encontramos en sus calles, sus plazas, sus pueblos, su gente y sus artistas; sí en su arquitectura reside algo de su memoria, de su vida, de su decurso; sí en sus películas y en las fotografías encontramos testimonios visuales de su vitalidad, de sus culturas y su idiosincrasia… en los discursos de sus canciones también hay registros  de sus sentimientos y en los sonidos de ellas, la narrativa de sus almas.

Es como un amigo alguna vez me escribió desde su sentir: “En realidad de esta canción me gusta la melodía, que suena al mar del Itsmo, como su armonía y su ritmo: pero no tanto el argumento...” Hay vida en esa melodía aunque no hubiese gustado en esta ocasión la narrativa. No lo dijo por alguna canción de Lila en particular, pero sí por una pieza en zapoteco llena de la sonoridad del istmo. Así es su música de Lila, llena de mezcla y ritmos varios.

Sin más preámbulos, de la constelación de juglares, orgullosamente oaxaqueña, les presento a Ana Lila Downs Sánchez; artísticamente conocida como Lila Downs, la intérprete que con su canto va tras la luz aun sobre la oscuridad… va tras la esperanza desde su ecléctica y lúdica propuesta.

El primer tema que quiero compartirles es la historia de los migrantes; aquellos paisanos que año con año regresan a su región y luego vuelven a la aventura, la peligrosa aventura de la migración.
 
 
La siguiente es un poema Náhuatl de Natalio Hernández desde la filosofía indígena y esta relación mística con la muerte.

 
La tercera dejemos que sean sus palabras, las de Lila, quienes nos la presenten "Era importante para mí hacer un tributo a algunas mujeres de mi país que muelen maíz y lo llevan al canto y lo celebran como un milagro que a mí me ha inspirado mucho para poder seguir caminando y cantando."
 
 
Por último una pieza evocadora de los dioses de la naturaleza acariciados desde los acordes de la mixtura de su alma.